SISTEMA DE PUESTA A TIERRA


ELECTRODOS CONVENIONALES
 

ELECTRODOS DE TIERRA

El electrodo de tierra es un componente fundamental del sistema de puesta a tierra. Existen diferentes tipos de electrodos, algunos “naturales” y otros “artificiales”. Entre los “naturales” merecen mencionarse los conductos de agua metálicos subterráneos, el encofrado metálico de un edificio (si es que su puesta a tierra es adecuada), un cable de cobre o una barra de refuerzo en una base de hormigón o en las estructuras o sistemas subterráneos. Es
necesario considerar la unión de los métodos de puesta a tierra “naturales” para asegurar una continuidad eléctrica con las otras “puestas a tierra” de las instalaciones.

Los electrodos “artificiales” se instalan específicamente para mejorar la capacidad de puesta a tierra del sistema. Idealmente, para reducir
la resistencia, estos electrodos deben atravesar el nivel de humedad debajo de la superficie del suelo. Asimismo, deben estar constituidos por conductores metálicos (o por una combinación de diversos conductores metálicos) que no se corroan excesivamente durante la vida útil de servicio prevista. Estos electrodos incluyen puntas o tubos enterrados, placas metálicas enterradas, o un anillo de cobre que rodea la estructura. Los conductos subterráneos de gas y los
electrodos de aluminio NO SE ADMITEN como electrodos de puesta a tierra.
 


¿Qué electrodo de tierra debe utilizarse?
 
Los electrodos de tierra suelen seleccionarse en función de su resistencia a la corrosión. Otro factor importante es el coste. Muchas veces puede considerarse como tal el precio inicial de un producto, aunque el coste real está determinado por la vida útil de servicio del electrodo. Los electrodos de acero galvanizado son algunos de los más económicos que existen en el mercado. No obstante, su relación calidad-precio no es la óptima, ya que su vida útil es relativamente corta. Los electrodos de cobre y de acero inoxidable macizo tienen una prolongada vida útil. No obstante, son considerablemente más caros que los de acero galvanizado. A ello debe sumarse el hecho de que los electrodos de cobre macizo no son adecuados para enterrarlos profundamente, o incluso una corta distancia, en terreno duro sin doblarse.

Como solución de compromiso se desarrollaron los electrodos de tierra de núcleo de acero, embutidos en una funda de cobre o de acero inoxidable. Estos electrodos son mucho más económicos que los macizos. Entre otras cosas, pueden enterrarse a profundidad. No obstante, la cubierta de estos electrodos suele desgastarse o deslizarse, en especial la de cobre.

Una vez dañada esta funda, la integridad del electrodo íntegro queda afectada. Solicite el documento “Ground Rods – Copperbonded vs. Galvanized (Electrodos de tierra: Revestidos de cobre vs. galvanizados) de ERICO® (en inglés).
 
 

Los electrodos revestidos de cobre tienen un revestimiento electrolítico de cobre depositado sobre una capa de níquel. Este proceso garantiza una unión molecular duradera entre la capa de cobre y el núcleo de acero. ERICO® recomienda los electrodos de tierra revestidos de cobre porque este revestimiento no se desliza ni se desgasta al instalarlo, y porque no se cuartea si el electrodo se tuerce. El resistente núcleo de acero al carbono tiene excelentes características para su enterramiento. Los electrodos de tierra revestidos de cobre tienen una alta resistencia a la corrosión y constituyen una vía de baja resistencia a tierra.

 
 
La opción de acero inoxidable

Es importante destacar que ciertos suelos y terraplenados pueden no ser compatibles con el cobre. En tales circunstancias, el acero inoxidable es una mejor opción.
El acero inoxidable también puede ser una alternativa en los casos en que las
estructuras o componentes, como torres de acero, postes o cables revestidos de plomo, se hallan en las proximidades de un conjunto de electrodos de puesta a tierra.
En tales circunstancias deben considerarse los efectos de la corrosión galvánica. El alto coste de los electrodos de acero inoxidable hace prohibitivo su uso extendido.